Koh Yao Noi

Cuando planeaba el viaje a Tailandia, quería, como es natural, disfrutar también un poco del mar. Pero elegir en Tailandia una isla que en temporada no esté asediada por turistas es todo un problema. En zonas como Phuket, Krabi, Ko Samui o Ko Lipe ni siquiera se puede pensar en algo de tranquilidad. Para bien de algunos y para mal de otros, aquí ha crecido una cantidad enorme de hoteles y bungalós, y por eso ahora son lugares que viven casi exclusivamente del turismo.

Como intento encontrar algún compromiso entre la autenticidad del país y la comodidad turística, esta vez la elección recayó en la isla menos conocida de Koh Yao Noi. Es un lugar cercano a los famosos Phuket y Krabi, así que llegué hasta aquí con relativa facilidad y me alojé en el lado este de la isla. Tenía una preciosa vista de las formaciones rocosas que se alzan desde el mar precisamente cerca de Krabi.

Me alojé en un agradable apartamento justo junto a la playa. La familia que vive aquí posee varias cabañas y un restaurante. También se les puede alquilar un escúter o una bicicleta. Aunque estaba a un kilómetro aproximadamente del puerto de Tha Khao Pier (allí hay unas pocas tiendas y restaurantes), no me faltaba nada. Las playas aquí son variadas. En muchas de ellas ocurre que, con la marea baja, el agua se retira hasta medio kilómetro de la playa. En otros sitios se puede uno bañar siempre.

Un día alquilé un kayak y me lancé hacia el norte a lo largo de tierra firme. Observaba la costa, donde de vez en cuando desde la jungla se oía un mono o algún otro animal, y al cabo de media hora aproximadamente llegué remando a una pequeña playa que estaba prácticamente desierta. En general no está mal aprovechar el kayak en esta isla. Uno llega así a lugares completamente silenciosos y apartados, o navega hasta pequeños islotes donde, como suele decirse, no te encuentras ni un alma. Para los más experimentados existe además la posibilidad de navegar hasta la vecina Koh Yao Yai.

Pero la forma más adecuada de conocer la isla es recorrerla en escúter. Koh Yao Noi es pequeña, así que la recorrí tranquilamente en un día. También en el lado oeste de la isla hay playas interesantes, y hay lugares donde "me topé" con arrozales con búfalos de agua, aquí y allá vi algún lagarto o una garza, y en las zonas habitadas repuse energía en alguno de los pequeños restaurantes o en un puesto del mercado local. Aunque este era diminuto, aun así valió la pena echarle un vistazo, hacer aquí unas cuantas fotos, tomar una picante ensalada de papaya y seguir adelante.

También me acerqué a la vecina Koh Yao Yai. Su parte norte es una enorme playa de arena que con la marea baja se adentra mucho en el mar, y así pude pasear por la arena y en el agua cálida y poco profunda lejos de la orilla. Mirándolo en retrospectiva, creo que debería haberme quedado un par de días más y explorar más precisamente esta isla. Koh Yao Yai es más grande y aún menos turística. Pero después de tres días tuve que continuar el viaje planeado en dirección a Krabi y Ko Lipe, aunque de eso ya hablaré en otra ocasión.

Consejo 1: Pruebe la especialidad local llamada Masaman. Es una especie de mezcla entre la comida tailandesa y la árabe, y me topé con ella por primera vez precisamente aquí. Solo cuidado, normalmente es bastante picante.

Consejo 2: Y ya que estamos con la comida, no olvide tampoco la estupenda y picante ensalada de papaya, que quizá en ningún sitio sea tan buena como precisamente en Tailandia.

Consejo 3: Encontrará estupendos lugares para fotografiar por toda la isla. Ya sean enormes y preciosos árboles, playas blancas, así como animales o arrozales. Me gustó mucho la costa con la marea baja, que dejaba al descubierto distintas pozas y piedras normalmente ocultas bajo la superficie, y en otros sitios alguna vieja barca hundida u otros tesoros.

Equipo: en este viaje estuve bastante en movimiento y me desplacé muchas veces de un lado a otro. Por eso era necesario minimizar el equipo. Me bastó con una réflex pequeña, tres objetivos, la cámara Blackmagic pocket cinema, un trípode pequeño y los imprescindibles filtros.